Es el primer libro que he leído de Flor Salvador, una escritora joven de novelas románticas. Me gusta su estilo, muy sentimental y con muchos detalles. Aunque es cierto que hay algunas palabras y estructuras sintácticas propias de sudamérica. Luke, etiquetado con la palabra drogadicto , se convierte en la adicción de Hasley. Desde que se conocen, ella no puede dejar de preocuparse por él, de volverse cercana e intentar ayudarle. Luke tiene una historia difícil que poco a poco le irá contando a Weigel, la chica de la que lleva enamorado diez años. Cuando por fin parece que pueden empezar a tener algo; Hasley acepta ser la novia de Mat, el capitán de baloncesto y el hombre por el que todas las chicas se mueren por estar. La relación entre Luke y Hasley se vuelve complicada pero solamente ellos serán capaces de ponerle nombre a su intensa conexión; oficialmente no son nada, pero el uno es todo para el otro. He llorado como una niña peque...